Descubre la Serranía de Cuenca con niños

13 de Febrero 2026 
Duración: Una semana

La Serranía de Cuenca es un destino de naturaleza donde verás paisajes que te cautivarán, muchos de ellos, esculpidos por el agua a lo largo de muchos siglos, porque el agua tiene un protagonismo especial en estas tierras. Ya sea que vayas en familia, con niños, en pareja o con amigos, la Serranía de Cuenca no te dejará indiferente.

El nacimiento del río Júcar o del río Cuervo, la laguna de Uña a los pies de una barrera de rocas conocida como El Escalerón y que te dejarán con la boca abierta, las caprichosas formas de las rocas de La Ciudad Encantada, son solo algunos de los parajes que hemos descubierto y que nos ha dejado con ganas de volver. Pueblos, rutas de senderismo, cultura, gastronomía, ¡un viaje que podrás hacer con tus hijos!

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Huélamo, una atalaya en la Serranía de Cuenca

Situado a más de 1.300 metros sobre el nivel del mar, el pueblo se levanta sobre una especie de atalaya natural desde la que se domina buena parte del paisaje serrano. Nos damos cuenta en la carretera de acceso al pueblo, que los próximos días estaremos en un "pueblo balcón", ya que justo después de cruzar el puente sobre el Júcar, tendremos que recorrer un zigzag en ascenso para llegar.

Huélamo a vista de pájaro
Huélamo a vista de pájaro

Huélamo forma parte del entorno del Parque Natural de la Serranía de Cuenca, una de las áreas naturales más espectaculares de Castilla-La Mancha, conocida por sus formaciones rocosas, sus extensos pinares y los profundos cañones excavados por ríos como el Júcar o el Escabas.

Apartamentos Los Ayales

Nos alojamos en Apartamentos Los Ayales, regentados por Ana, nuestra anfitriona y una trabajadora incansable. Ya habíamos hablado con ella por teléfono y habíamos visto fotos de los apartamentos, pero la realidad superó nuestras expectativas.

Indicación a los Apartamentos Los Ayales
Indicación a los Apartamentos Los Ayales

En los apartamentos Los Ayales se respira paz y tranquilidad. La comodidad es máxima, las vistas desde las terrazas son increíbles, están perfectamente equipados. Ana es una anfitriona atenta y amable que cuida cada detalle. Sin duda, un lugar ideal como base para descubrir la Serranía de Cuenca y explorar algunos de sus parajes más recomendables.

Vistas desde la terraza de uno de los apartamentos
Vistas desde la terraza de uno de los apartamentos
Te recomendamos especialmente...
Apartamentos Los Ayales
Dirección: Calle Arriba 9. CP: 16512
Población: Huélamo
Tel: (+34) 682 727 043
ver detalles

La ruta del Castillo de Huélamo

Una de las primeras cosas que hicimos fue recorrer la Ruta del Castillo, un itinerario oficial del Parque Natural. Es un paseo corto pero muy agradecido que conduce hasta los restos del antiguo castillo que protegía el pueblo. Comienza en la iglesia del pueblo, al lado de la plaza de toros de la localidad.

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Aunque hoy quedan principalmente ruinas, la ubicación habla por sí sola. El castillo se levantó en época medieval aprovechando el carácter defensivo del cerro, desde donde se controlaban los caminos de la sierra.

Ruinas del castillo fortaleza de Huélamo
Ruinas del castillo fortaleza de Huélamo

Entre los muchos pueblos que salpican la Serranía de Cuenca, nosotros hemos elegido Huélamo para hospedarnos. Es un pequeño municipio que parece suspendido entre montañas y barrancos.

Las vistas desde allí permiten entender perfectamente por qué se eligió este lugar: montañas, pinares y un horizonte que parece no acabarse nunca.

Vistas desde uno de los miradores del castillo
Vistas desde uno de los miradores del castillo

El paseo es sencillo y perfecto para hacerlo con calma, disfrutando del silencio de la sierra y de ese aire limpio tan característico de la zona. Iremos disfrutando de los miradores que están dispuestos a lo largo de la subida, que está equipada con tramos de escaleras y pasamanos.

Exterior de la ermita de Huélamo
Exterior de la ermita de Huélamo
Llave de bronce que abre la ermita de la Virgen del Pilar
Llave de bronce que abre la ermita de la Virgen del Pilar

La original ermita de La Virgen del Pilar

Desde el castillo, oteamos una pequeña ermita que nos llama la atención y decidimos ir a verla. Tenemos la suerte de que nuestra anfitriona, Ana, de Apartamentos Los Ayales, es la guardiana de la llave. ¡Y menuda llave! Una preciosa llave de bronce realizada por un artista local.

El interior de la ermita está exquisitamente decorado
El interior de la ermita está exquisitamente decorado

Ana nos acompaña y nos explica que la ermita ha sido restaurada recientemente y que cada estrella que forma su techo ha sido realizada por un habitante del pueblo, ¡hermoso detalle para explicar a los turistas!

El artista José Segura García realizó las pinturas con ayuda de los vecinos del pueblo
El artista José Segura García realizó las pinturas con ayuda de los vecinos del pueblo

El interior resulta sorprendente por lo vistosas que son las pinturas, que aportan un toque histórico y artístico inesperado en un lugar tan pequeño. Estas sorprendentes pinturas de estilo bizantino son obra del artista José Segura García que las realizó de manera altruista desde 2010 a 2015 con ayuda de los propios vecinos de Huélamo.

Sin duda, la ermita del Pilar de Huélamo nos dejó un buen sabor de boca y nos parece un lugar extraordinario para visitar. Es uno de esos lugares especiales donde, más allá de lo que se ve, se percibe el cariño y la implicación de todo un pueblo. Un pequeño rincón lleno de arte, historia y colaboración vecinal que transmite una energía muy especial.

Nacimiento del río Cuervo, un espectáculo de agua y roca

Uno de los lugares más emblemáticos de la Serranía de Cuenca es el nacimiento del río Cuervo, un paraje natural que sorprende por su belleza y por el excelente estado de conservación de su entorno.

Panorámica de las cascadas del río Cuervo
Panorámica de las cascadas del río Cuervo

El acceso es muy cómodo y por eso mismo es un lugar muy concurrido sobre todo en fines de semana y festivos. Junto a la carretera hay un amplio aparcamiento donde podemos dejar el coche para empezar la ruta. Si no te gustan las multitudes, te recomendamos buscar un día entre semana.

Pasarela que discurre por el pinar
Pasarela que discurre por el pinar

El itinerario principal es lineal y sencillo, con unos 2,5 kilómetros de recorrido, aunque existe la posibilidad de ampliarlo y realizar un pequeño circuito casi circular para disfrutar con más calma del paisaje.

El sendero está perfectamente acondicionado, con pasarelas de madera en varios tramos que permiten caminar con facilidad entre la vegetación y los cursos de agua. Además, si te gusta curiosear datos y explicaciones, hay paneles informativos que explican por qué se han formado las cascadas del río, y nos hablan sobre la vegetación y fauna del entorno.

El recorrido está interpretado por paneles de información
El recorrido está interpretado por paneles de información

Se trata de una excursión ideal para hacer en familia con niños.

Las cascadas, el verdadero espectáculo

El camino avanza entre pinares, musgos y pequeñas corrientes de agua que anuncian la proximidad de las cascadas, un verdadero espectáculo natural. Allí el agua se descuelga por una serie de cascadas escalonadas que se deslizan sobre formaciones de roca caliza cubiertas de musgo, creando uno de los paisajes más fotogénicos de toda la provincia. Si tenemos la suerte de que las lluvias han sido abundantes, como es el caso, el caudal se multiplica y el sonido del agua lo envuelve todo.

Panorámica de las cascadas del río Cuervo, cerca del nacimiento
Panorámica de las cascadas del río Cuervo, cerca del nacimiento

Pero el nacimiento del río es mucho más modesto y se esconde aguas arriba. Seguimos subiendo por un sendero más estrecho y un corto tramo de escaleras, que terminan en un pequeño mirador. Este tramo de escaleras es un poco empinado y puede resultar algo resbaladizo cuando el caudal es abundante, aunque está equipado con pasamanos que facilitan el paso.

El nacimiento del río Cuervo en una oquedad caliza
El nacimiento del río Cuervo en una oquedad caliza

El nacimiento

El nacimiento del río se encuentra en una pequeña oquedad bajo un abrigo rocoso, de donde surge un caño de agua pura que marca el inicio del río Cuervo. Es un lugar sencillo y humilde, casi discreto, pero con algo marca el instante exacto en el que comienza la vida de un río.

El nacimiento del río se encuentra en una pequeña oquedad bajo un abrigo rocoso, de donde surge un caño de agua pura que marca el inicio del río Cuervo. Es un lugar sencillo y humilde, casi discreto, pero con algo marca el instante exacto en el que comienza la vida de un río.

Cascadas congeladas del río Cuervo

En invierno, además, el paraje adquiere un carácter casi mágico. Las cascadas pueden congelarse parcialmente y formar caprichosas esculturas de hielo que convierten el nacimiento del río Cuervo en uno de los rincones más singulares de la Serranía de Cuenca.

Para los más aventureros. Subimos a lo más alto: La Mogorrita, ¡con nieve!

Algo que nos llamaba poderosamente la atención es subir al pico Mogorrita considerado tradicionalmente el techo de la provincia de Cuenca con 1.864 de altitud. No es una montaña abrupta ni espectacular en apariencia, pero llegar hasta su cumbre supone adentrarse en uno de los paisajes forestales mejor conservados del interior peninsular.

La ruta comienza en el Puerto del Cubillo por una amplia pista
La ruta comienza en el Puerto del Cubillo por una amplia pista

La ruta más sencilla para coronarlo parte del Puerto del Cubillo, a unos 20 minutos en coche de Huélamo. Desde aquí se puede realizar un recorrido circular de unos 7,5 kilómetros, perfecto para una excursión de media jornada apta incluso para niños, siempre que estén acostumbrados a caminar en terrenos de montaña.

Es una ascensión de montaña sin grandes dificultades técnicas. Gran parte del recorrido transcurre por caminos forestales y pistas anchas, lo que hace que el avance sea cómodo y progresivo.

Aparecen algunas manchas de nieve
Aparecen algunas manchas de nieve

El sendero se introduce rápidamente en un extenso bosque de pino silvestre, uno de los ecosistemas más característicos de la Serranía de Cuenca. Los troncos rojizos se elevan rectos hacia el cielo mientras el suelo aparece cubierto de agujas de pino, brezos y sabinas rastreras. Tenemos la suerte de encontrar nieve desde muy abajo.

Aquí la naturaleza conserva un aire genuinamente salvaje. El silencio del bosque solo se rompe por el viento entre las copas o por el canto de los pájaros. Si se avanza con calma y en silencio, no es raro avistar fauna. En estas montañas habitan abundantes poblaciones de ciervos, corzos y gamos, que a menudo aparecen entre los claros del bosque antes de desaparecer de nuevo entre los pinos.

La ascensión hacia la cumbre del Mogorrita

Tras unos dos kilómetros de suave caminata, un cruce marca el punto donde comienza la subida real. El camino gira hacia la izquierda y empieza a ganar altura de forma progresiva, dibujando varias curvas mientras se aproxima a la cumbre. Tenemos la suerte de encontrar bastante nieve en la parte más alta, y eso supone un disfrute extra para los niños que se detienen a jugar y pisotearla.

Encontramos mucha nieve en la parte alta de la subida
Encontramos mucha nieve en la parte alta de la subida

La pendiente es constante pero llevadera, y poco a poco el bosque se abre dejando entrever las primeras panorámicas de la serranía. Tras algo más de cuatro kilómetros desde el inicio aparece una antigua caseta forestal, señal de que la cima está cerca.

Empezamos a otear una amplia panorámica
Empezamos a otear una amplia panorámica

Unos minutos más de subida conducen hasta el punto más alto, donde se alza el vértice geodésico del Mogorrita, acompañado por una pequeña torre de vigilancia y comunicaciones.

Vértice geodésico de La Mogorrita
Vértice geodésico de La Mogorrita

Desde aquí el paisaje se extiende en todas direcciones: colinas cubiertas de bosques, crestas calizas y una sucesión infinita de montañas que definen el carácter de la Serranía de Cuenca. Hacia el este, en días despejados, se distinguen los Montes Universales, donde nacen ríos tan emblemáticos como el Tajo.

Vistas desde la cumbre de La Mogorrita
Vistas desde la cumbre de La Mogorrita

La cresta y el descenso por una antigua pista de esquí abandonada

La cumbre del Mogorrita forma una pequeña muela caliza alargada, que se prolonga en forma de cresta. El descenso comienza recorriendo este tramo rocoso hacia el sur. Es el único punto de la ruta donde conviene prestar algo más de atención. Aunque no presenta una gran dificultad, el terreno es pedregoso y conviene caminar con precaución y llevar buen calzado.

Comenzamos el descenso de la cumbre por una cresta caliza
Comenzamos el descenso de la cumbre por una cresta caliza
Descenso por la cresta caliza
Descenso por la cresta caliza

Desde el extremo de la cresta, un sendero poco marcado desciende hasta un cortafuegos abierto en el bosque, que en invierno puede aparecer cubierto de nieve, transformándose casi en una improvisada pista blanca. Este cortafuegos se construyó como proyecto para una pista de esquí, que se abandonó por no poder llevar la electricidad para los telesillas.

Cortafuegos sobre una pista de sky abandonada
Cortafuegos sobre una pista de sky abandonada

Nosotros lo encontramos completamente cubierto de nieve profunda y el avance era muy complicado, así que descendimos en paralelo por el interior del bosque.

En la bajada por el pinar nos encontramos con uno de los pequeños tesoros de la ruta: un ejemplar monumental de pino silvestre, enorme.

Pino monumental en el Pico Mogorrita
Pino monumental en el Pico Mogorrita

El último tramo enlaza con la carretera del puerto, desde donde solo quedan unos minutos para regresar al punto de inicio.

El techo de Cuenca ¿o casi?

Durante años, el Mogorrita ha sido considerado el techo de la Serranía de Cuenca y uno de los puntos más altos de la provincia. Sin embargo, estudios topográficos recientes sugieren que algunas elevaciones cercanas podrían superarlo ligeramente en altitud.

En la cumbre de La Mogorrita
En la cumbre de La Mogorrita

Sea o no el punto más alto exacto, lo cierto es que el Mogorrita sigue siendo la cumbre más emblemática y visitada de la serranía, un lugar simbólico para senderistas y amantes de la naturaleza.

DATOS DE LA RUTA

Pico Mogorrita (1.864 m) – Circular desde el Puerto del Cubillo
Distancia: 7,5 km.
Tipo de ruta: circular.
Desnivel acumulado: 290 m.
Altitud mínima / máxima: 1.588 m / 1.864 m
Tiempo aproximado: 3 horas, dependiendo del ritmo.
Terreno: pistas forestales y caminos anchos. Pequeño tramo rocoso en la cresta.
Punto de inicio: Puerto del Cubillo (carretera CM-2119), a unos 20 minutos de Huélamo.

Una ruta de senderismo 5 estrellas: El escalerón y La Raya

En el pequeño pueblo de Uña se encuentra una de las rutas más espectaculares y representativas del Parque Natural de la Serranía de Cuenca: El Escalerón y La Raya. Un recorrido circular de unos 12 kilómetros que combina miradores, bosques, paredes rocosas y senderos en altura, convirtiéndose en una de las excursiones más completas de toda la serranía.

Caminando por el Escalerón, cerca de Uña
Caminando por el Escalerón, cerca de Uña

Es una ruta muy variada y paisajística. Aunque no presenta dificultades técnicas, la distancia y el desnivel son importantes. Se puede hacer con niños mayores que estén muy acostumbrados a caminar en terrenos rocosos, y teniendo muchísima precaución porque hay zonas muy expuestas donde se recomienda llevar a los niños más pequeños, de la mano.

Inicio junto a la preciosa laguna de Uña

La ruta comienza en el mismo pueblo de Uña, en la misma carretera tenemos los paneles informativos del sendero y un aparcamiento, al lado de unos restaurantes.

El itinerario está bien señalizado y forma parte de las rutas oficiales del parque, por lo que puede realizarse sin GPS si llevamos una mínima información previa.

Apenas unos minutos después de comenzar aparece el primer mirador sobre la laguna de Uña, una lámina de agua rodeada de montañas. Aunque su origen es natural, la laguna fue ampliada por la acción humana hace décadas.

Mirador sobre la laguna de Uña
Mirador sobre la laguna de Uña

En esta zona, también encontramos varios puntos de interés como el centro de interpretación de la naturaleza y un punto de observación astronómica, desde donde se organizan actividades para contemplar el cielo nocturno en uno de los lugares con menor contaminación lumínica de la provincia.

Mirador astronómico StarLight
Mirador astronómico StarLight

Otro punto interesante es la ermita de la Virgen del Espinar, que está tallada en la roca caliza y que guarda una talla de madera de la virgen, muy venerada por la gente del lugar.

Ermita de la Virgen del Espinar
Ermita de la Virgen del Espinar

La subida hacia el Escalerón

Tras bordear la laguna y caminar un tramo por pista en dirección a la piscifactoría, el sendero abandona el fondo del valle y comienza a ganar altura por un camino que asciende de forma constante entre pinos y rocas. A medida que avanzamos, el paisaje se vuelve cada vez más espectacular.

Sendero de subida hacia el Escalerón
Sendero de subida hacia el Escalerón

Pasamos por una fuente y vamos subiendo cómodamente por un sendero que asciende para situarnos en la zona más alta.

Fuente en el camino
Fuente en el camino

Los últimos tramos en zigzag son especialmente llamativos por las formas de las rocas con arcos naturales y miradores improvisados. Cuando alcanzamos la parte superior, el sendero se transforma por completo.

Las rocas adquieren formas extrañas
Las rocas adquieren formas extrañas

Caminando por las terrazas naturales

Arriba nos espera una repisa natural excavada en la roca, una especie de terraza colgada sobre el valle. A partir de aquí el camino avanza prácticamente en horizontal durante un buen tramo, manteniendo altura y con vistas espectaculares.

Llegamos a una repisa natural con vistas a la Laguna de Uña
Llegamos a una repisa natural con vistas a la Laguna de Uña

Pasamos por el Mirador del Refrentón, donde encontramos un panel informativo de las aves que habitan estos roquedos, como el buitre, águila real, alimoche, halcón peregrino, y otras aves más pequeñas como el vencejo, el roquero solitario o el treparriscos. Desde el mirador podemos ver las instalaciones de la piscifactoría y la laguna de Uña abajo.

Caminamos por un sendero en llano durante un rato
Caminamos por un sendero en llano durante un rato

Caminamos por un sendero bien señalizado que se acerca de vez en cuando a algunos miradores naturales. El sendero es bien ancho y no hay ningún paso delicado. No obstante, este es uno de los puntos donde debemos tener cuidado de que los niños no se acerquen demasiado al borde del precipicio.

Observando los buitres que están posados en las rocas de enfrente
Observando los buitres que están posados en las rocas de enfrente

Desde esta posición privilegiada se observan los cortados calizos de la serranía, el bosque extendiéndose a los pies del sendero y el vuelo de los buitres leonados que planean aprovechando las corrientes térmicas.

Encontramos balcones calizos
Encontramos balcones calizos

Los grandes cortados calizos que rodean Uña son el hábitat ideal para los buitres leonados. Durante la ruta es habitual ver varios ejemplares planeando sobre los barrancos, aprovechando las corrientes térmicas para elevarse sin apenas mover las alas.

Otro mirador en el sendero
Otro mirador en el sendero

Estas aves pueden superar los 2,5 metros de envergadura, y su vuelo silencioso añade un componente casi salvaje a la experiencia. Junto a ellos también habitan otras aves de roquedo, como el halcón peregrino, el alimoche o la chova piquirroja, lo que convierte esta zona en un lugar muy interesante para aficionados a la ornitología.

Ejemplar de buitre leonado. Imagen de archivo
Ejemplar de buitre leonado. Imagen de archivo

La Raya: un sendero esculpido en la roca

Tras atravesar un tramo de pinar, el itinerario enlaza con La Raya, otro de los sectores más emblemáticos del recorrido. Aquí el sendero se vuelve más estrecho y discurre encajado entre formaciones rocosas, como una especie de barranco, descendiendo suavemente por un trazado estrecho pero muy bello forrado de vegetación.

Descenso hacia La Raya
Descenso hacia La Raya
Sendero de La Raya
Sendero de La Raya

Poco después el terreno se abre y aparece uno de los grandes miradores de la ruta: una repisa de roca que recuerda a algunas de las famosas "fajas" del Pirineo, como las del Parque Nacional de Ordesa. Desde aquí el paisaje se despliega con una amplitud espectacular.

El sendero se abre a unas vistas infinitas
El sendero se abre a unas vistas infinitas

Nos entretenemos haciendo fotos, admirando la belleza del paisaje, contemplando el vuelo hipnótico de los buitres. Recorremos la repisa hasta donde ya no podemos avanzar más, regresando después a la baliza que indica el descenso hacia la laguna de Uña.

Caminamos por el sendero que recorre la repisa, con precaución
Caminamos por el sendero que recorre la repisa, con precaución
Encontramos rincones alucinantes
Encontramos rincones alucinantes

El descenso final conduce de nuevo hacia el valle, cerrando el círculo cerca del punto de inicio.

Vemos la indicación de bajada a la laguna
Vemos la indicación de bajada a la laguna

Aquí volvemos a ver la laguna entre los árboles y nos queda la impresión de haber recorrido uno de los senderos más completos y espectaculares del parque, una de esas rutas que justifican por sí solas un viaje a la Serranía de Cuenca.

Datos de la ruta

El Escalerón y La Raya – Circular desde Uña
Distancia: 12 km aprox.
Tipo de ruta: circular (sentido antihorario recomendado)
Desnivel acumulado: 350 m. aprox.
Tiempo aproximado: 3,5 – 4 horas
Dificultad: moderada
Señalización: ruta oficial del Parque Natural, bien señalizada
Punto de inicio: aparcamiento señalizado en la carretera, antes de entrar al pueblo de Uña.

El agua es la protagonista en el nacimiento del río Júcar y las Cascadas del Molino de la Chorrera

En el corazón del Parque Natural de la Serranía de Cuenca nace uno de los ríos más importantes de la Península Ibérica: el río Júcar. Su origen se encuentra en un paraje conocido como los Ojuelos de Valdeminguete, en el valle que separa dos de las grandes alturas de la provincia: la Muela de San Felipe y la Mogorrita.

Panel informativo en el nacimiento del Júcar
Panel informativo en el nacimiento del Júcar

A unos cuatro kilómetros de Tragacete, comienza una de las rutas más bonitas para descubrir este lugar.

El estrecho de San Blas

El sendero parte en las inmediaciones del albergue y la fuente de San Blas, donde dejaremos el coche aparcado. Es un paraje de gran belleza por las formas y altura de las rocas y el sonido del agua.

Nos paramos un momento en la fuente de San Blas y nos acercamos a ver la hornacina que contiene la figura del Santo que le da nombre al paraje.

Fuente de San Blas
Fuente de San Blas

La ruta más habitual para conocer el nacimiento del Júcar es un recorrido lineal, fácil y bien señalizado de unos 8 kilómetros, que puede ampliarse con una variante circular que asciende hacia el cerro de San Felipe. Esta última tiene una distancia de unos 12 km. Elegimos la corta y lineal porque el día pinta lluvioso y no queremos arriesgarnos a que nos caiga un chaparrón.

A pesar de las previsiones de lluvia, comenzamos el paseo
A pesar de las previsiones de lluvia, comenzamos el paseo

El camino sigue principalmente una pista forestal cómoda que se adentra en el valle. Desde el inicio se aprecia una de las características más curiosas del nacimiento del Júcar: el río aparece y desaparece. La razón está en la naturaleza caliza del terreno. El agua se filtra por la roca y vuelve a emerger en diferentes puntos del valle, creando una red de manantiales y surgencias que alimentan el río en su curso alto.

En este punto, vadeamos el río por unos troncos
En este punto, vadeamos el río por unos troncos

Se da la circunstancia que en esta época después de gran cantidad de lluvia, el agua brota por todas partes y pequeños arroyos cruzan el sendero, obligando en algunos puntos a cruzar el cauce o caminar entre zonas encharcadas. Por ello, recomendamos llevar botas de montaña impermeables para no mojarnos los pies.

Panel informativo
Panel informativo

Llegamos a un prado donde tenemos la opción de comenzar la ruta circular, pero nosotros continuamos al frente hacia el estrecho del infierno. Aquí encontramos unos paneles informativos explican el fenómeno hidrológico que da origen al Júcar.

En este punto, tenemos la opción de tomar la senda larga
En este punto, tenemos la opción de tomar la senda larga

El Estrecho del Infierno y los manantiales

Continuando valle arriba se alcanza uno de los puntos más emblemáticos del recorrido: el Estrecho del Infierno.

En este lugar, rodeado de rocas calizas, brotan numerosos manantiales de aguas cristalinas que alimentan el nacimiento oficial del río.

Panel informativo al inicio del Estrecho del Infierno
Panel informativo al inicio del Estrecho del Infierno

Dependiendo de la época del año, el paso puede estar seco o llevar agua. En este caso, la gran cantidad de agua caída en las semanas previas, nos obliga a caminar con cuidado porque prácticamente discurre un río por allí.

El camino se ha convertido en río
El camino se ha convertido en río

A pesar de llevar calzado cerrado de montaña, no atravesamos el estrecho en su totalidad y solo llegamos justo al punto donde un panel informativo señala el nacimiento del río Júcar. Dos de nosotros nos damos aquí la vuelta mientras que un miembro del equipo continua río arriba.

El sendero está casi impracticable, nos damos la vuelta
El sendero está casi impracticable, nos damos la vuelta

Más agua y barro, y a unos 700 metros, el camino a la derecha esta algo más practicable. Vemos un par de gamos, con su característica forma de saltar.

Miguel continua río arriba unos metros
Miguel continua río arriba unos metros

La pendiente se endurece un poco tras girar y llegamos a un punto que consideramos que es donde nace la mayoría del agua que vemos, aflorando por el suelo.

Volvemos sobre nuestros pasos con amenaza de tormenta, y en el regreso encontramos un par de coches turismos dándose la vuelta por no poder continuar por el barro y el agua. ¡Muchas veces es mejor no querer llegar con el coche a estos lugares tan especiales y disfrutar caminando! El punto más seguro para estacionar es la fuente de San Blas, nunca más allá.

Regresamos sobre nuestros pasos
Regresamos sobre nuestros pasos

La Chorrera del Molino

Al llegar al coche, se ha puesto muy oscuro y amenaza una buena tormenta, nos montamos en el coche y nos dirigimos por la carretera hacia Tragacete. Como la lluvia no aparecía, estacionamos el coche a un lado de la carretera, al inicio del sendero para ver la Chorrera del Molino, una cascada de veinte metros de altura.

Comienzo del sendero para ver la Chorrera del Molino
Comienzo del sendero para ver la Chorrera del Molino

Es un sendero corto equipado con puentes y pasarelas de madera que en pocos minutos nos deja al pie de la cascada del Molino de la Virgen o Chorrera del Molino. Hay paneles informativos por todo el recorrido, lo que lo hace más entretenido.

El sendero está equipado con pasamanos y puentes de madera
El sendero está equipado con pasamanos y puentes de madera
Ya se ve la cascada
Ya se ve la cascada

Este salto de agua se descuelga por la roca formando una elegante cortina de agua que contrasta con el verde del bosque. No es una cascada enorme, pero su ubicación en pleno nacimiento del río la convierte en uno de los rincones más fotogénicos de la Serranía de Cuenca.

Llegamos al pie de la cascada
Llegamos al pie de la cascada

La Ciudad Encantada: un laberinto de piedra

El día de nuestro regreso decidimos visitar La Ciudad Encantada, uno de los paisajes geológicos más sorprendentes de España.

La Ciudad Encantada
La Ciudad Encantada

A primera vista, parece un bosque de piedra. Pero al caminar entre sus senderos se descubre algo aún más curioso: enormes bloques de roca modelados por la erosión que adoptan formas caprichosas y evocadoras: elefantes, tortugas, cocodrilos, puentes naturales o setas gigantes aparecen a cada paso, convirtiendo el lugar en una especie de museo natural esculpido por el tiempo.

Las rocas adoptan caprichosas y evocadoras formas
Las rocas adoptan caprichosas y evocadoras formas

La visita se realiza mediante un recorrido circular de unos 3 kilómetros, perfectamente acondicionado y señalizado. Es un paseo fácil, apto para prácticamente cualquier visitante y especialmente recomendable para familias con niños.

Ruta ideal para iniciar a los más pequeños en el senderismo
Ruta ideal para iniciar a los más pequeños en el senderismo

De hecho, es uno de esos lugares ideales para iniciar a los más pequeños en el senderismo. El recorrido se convierte en una especie de juego: avanzar buscando las figuras escondidas en las rocas, atravesar pasillos estrechos entre paredes de piedra o descubrir pequeños rincones ocultos. Los niños se lo pasan genial metiéndose por los huecos de las rocas y escondiéndose detrás de las figuras más raras.

Recorriendo el 'mar de piedra'
Recorriendo el 'mar de piedra'

El mapa que se entrega en la taquilla indica las formaciones más representativas, muchas de ellas bautizadas por su parecido con animales u objetos. Entre las más conocidas destacan el Elefante, el Cocodrilo, los Barcos o el Puente Romano.

Pero más allá de los nombres, lo que realmente sorprende es la sensación de caminar por un lugar casi irreal, donde la roca parece haber sido moldeada por el hombre.

Bajo uno de los puentes de piedra de la Ciudad Encantada
Bajo uno de los puentes de piedra de la Ciudad Encantada

El poder del tiempo y la erosión

Las formaciones de la Ciudad Encantada tienen su origen hace millones de años, cuando toda esta zona estaba cubierta por el mar. Con el tiempo, los sedimentos calcáreos se transformaron en roca.

Mucho después, el levantamiento de la cordillera y la acción combinada del agua, el hielo y el viento fueron esculpiendo lentamente estas masas de piedra. El resultado es un paisaje kárstico donde la erosión ha creado arcos, torres, corredores y bloques con formas sorprendentes.

La cara del hombre (Ciudad Encantada)
La cara del hombre (Ciudad Encantada)

Los rincones más curiosos del recorrido

Entre los puntos más llamativos del itinerario hay algunos que sorprenden especialmente.

Pasillo entre dos grandes masas de roca
Pasillo entre dos grandes masas de roca

Uno de ellos es el largo pasillo entre paredes rocosas, un estrecho corredor natural que parece abrirse paso entre gigantes de piedra. Otro rincón muy curioso es el convento, con un arco gótico casi perfecto que aporta un inesperado toque humano a este paisaje tan primitivo, pero que sin duda también ha sido creado por la naturaleza.

Puerta del convento, con un arco gótico casi perfecto
Puerta del convento, con un arco gótico casi perfecto

También es muy popular la formación conocida como la lucha entre el elefante y el cocodrilo, una de las escenas más fotografiadas del lugar. O los amantes de Teruel.

Los amantes de Teruel
Los amantes de Teruel

Además del recorrido oficial, en los alrededores existen pequeños senderos y zonas cercanas donde se pueden descubrir otras formaciones rocosas igualmente espectaculares, muchas veces con menos visitantes.

Hay formaciones espectaculares fuera del recorrido oficial
Hay formaciones espectaculares fuera del recorrido oficial

¿Merece la pena la visita?

Mientras esperábamos en la cola, era fácil escuchar el mismo comentario entre los visitantes: "Es un poco caro, pero ya que estamos aquí..."

La entrada cuesta 7 euros, con la opción de realizar una visita guiada por 12 euros. Después de recorrer el lugar, nuestra impresión es clara: sí merece la pena.

Es cierto que el precio puede parecer elevado para un paseo relativamente corto, pero el entorno es realmente bonito y diferente. Si se camina con calma, haciendo fotos y explorando los rincones, la visita puede alargarse fácilmente hasta dos horas.

Frente a un panel informativo en La Ciudad Encantada
Frente a un panel informativo en La Ciudad Encantada

Si estás recorriendo la Serranía de Cuenca, es una parada muy recomendable.

Un paisaje que parece de otro planeta

Además, llegar hasta aquí ya forma parte de la experiencia. La carretera que atraviesa la serranía, especialmente en el tramo hacia Valdecabras, discurre entre bosques y montañas que anticipan la belleza del lugar.

 

Comentarios

Euardo
27/03/2026
Me han gustado las fotos de la ermita del Pilar de Huélamo y las de las cascadas del río Cuervo, que no conozco. El Escalerón, La Raya y la ciudad Encantada me recuerdan a otros paisajes calizos como los de la sierra de Grazale, la de Tejeda o la Cantábrica.
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