Fin de semana medieval en Sigüenza
10 de Diciembre 2008 
Duración: Un finde
En la provincia de Guadalajara, entre Madrid y Zaragoza encontramos la villa de Sigüenza. Es un pueblo tranquilo, que apenas se ve alterado por el creciente turismo o por alguna de las fiestas que se producen a lo largo del año.
Día 1.- Descubriendo cada rincón a pie

En la provincia de Guadalajara, entre Madrid y Zaragoza encontramos la villa de Sigüenza. Se trata de un pueblo de apenas 5000 habitantes que conserva en gran parte del núcleo la estructura y estética de ciudad medieval que le otorgan un especial atractivo.

Llegamos desde Madrid, primero por autovía, para finalizar por una carretera nacional. Nada más llegar al pueblo advertimos que su parte más antigua no es el mejor lugar para transitar en coche. Se puede aparcar fácilmente por calle Villaviciosa, o bien seguir, pasar al lado de su Plaza Mayor y subir la calle del mismo nombre hasta la explanada del castillo, donde hay bastantes sitio.

Muralla de la ciudad
Muralla de la ciudad

Sus calles son un mundo por explorar para nosotros, por lo que nos proponemos descubrir cada rincón de la villa.

Empezando por su Plaza Mayor, presidida por el ayuntamiento. Como suele ser común, sirvió (y aún sirve) para las reuniones y festejos de los habitantes. A su espalda impone la presencia de la Catedral, posiblemente el edificio más importante del municipio. Comenzó a construirse en el siglo XII, aunque se acabaría varios siglos después, por lo que en el edificio se nota la influencia de diferentes estilos arquitectónicos. Su fachada recuerda, en parte (salvando las distancias) a la parisina Notre-Dame, por las dos torres que la flanquean. Dentro de ella destaca la tumba del Doncel de Sigüenza, que es un símbolo de la ciudad además de ser una de las obras de escultura funeraria más importante de su época.

Casas de Siguenza dominadas por el castillo
Casas de Siguenza dominadas por el castillo

Más sobre el Doncell el castillo, las puertas antiguas de la ciudad, en VERSIÓN EXTENDIDA

Día 1.- Descubriendo cada rincón a pie (más información)

Bajo un arco de medio punto de estilo plateresco se encuentra la figura del Doncell enfrascado en la lectura de un libro mientras descansa de un ejercicio militar con las piernas cruzadas y protegidas por su armadura. Sobre el blanco alabastro de su talla destaca la cruz de la Orden de Santiago, que le identifica como caballero. A sus pies y cerrando la composición, aparecen un niño y un animal. Respecto a la lectura del libro hay que decir que la iconografía habitual durante la Edad Media reserva los libros a personajes eclesiásticos, por lo que su uso en este caso puede considerarse una innovación, relacionada con el aumento de la literatura profana desde la invención de la imprenta (presente en España desde 1472.

Pero ¿quién fue el Doncell? Martín Vázquez de Arce, el Doncel de Sigüenza, fue un aristócrata y militar castellano del siglo XV. No se conoce su lugar de nacimiento, pero sí las circunstancias de su muerte durante la Guerra de Granada en 1486. Se ha convertido en una figura romántica por el aspecto sereno de su sepulcro en la catedral de Sigüenza.

Gigantes en las fiestas de agosto
Gigantes en las fiestas de agosto

Volvemos a la plaza y nos decidimos a subir hacia el castillo por la calle Mayor. Al ser una ciudad alrededor de un castillo, debemos tener en cuenta que sus calles serán mayormente empinadas cuestas, por lo que recomendamos calzado cómodo. Una vez llegado al castillo observamos su exterior y veremos que está muy bien conservado. Sin embargo esto es una ilusión, ya que, si observamos con más detalle, nos daremos cuenta de que su actual estado es obra de una gran restauración que se hizo tras la guerra civil, ya que durante la contienda quedó seriamente dañado. El castillo originalmente data del siglo XII, cuando fue reconquistada la ciudad, y fue construido sobre un alcázar árabe. Tras su remodelación en el siglo XX fue convertido en Parador Nacional, lo que limita la posibilidad de visitar el interior. Si bien el patio de armas es visible (el Parador dispone de cafetería y mesitas en este punto), el resto está dedicado exclusivamente a los clientes, aunque adivinamos que la renovación y su uso hostelero han desplazado los restos medievales que pudieran quedar.

Bajamos ahora por la C/ Puerta Nueva hasta la zona donde estaría la entrada antigua a la ciudad, cuando era fortificada. Testigo de esto son dos puertas que aún se conservan: la puerta de Hierro y el portal Mayor. Si bajamos por Travesaña Alta, llegamos hasta la Plazuela de la Cárcel, donde podemos imaginar por su nombre el uso que se le dio antaño al edificio que la domina.

Tumba del Doncell de Sigüenza
Tumba del Doncell de Sigüenza

Seguimos por la misma calle y llegamos a otro punto importante de la ciudad: la casa del Doncel. La casa del Doncel es un edificio medieval que sirvió de casa a la familia Vázquez de Arce. Actualmente es propiedad de la Universidad de Alcalá de Henares, quien ha construido en ella un museo y un aulario para los cursos que se organizan en la ciudad. Se pueden visitar los restos de la casa, así como un restaurante ubicado en el sótano del edificio.


Catedral de Sigüenza
Catedral de Sigüenza
Día 2.- Atienza, las salinas de Imón y alrededores

Si bien la ciudad de Sigüenza es particular por sus ambiente medieval, su entorno dispone de lugares interesantes para visitar. Nosotros decidimos ir hacia Atienza, y contarte qué vimos por el camino.

Salimos de la ciudad por la CM-110, atravesando las vías del tren y dejando la estación a un lado. Tras una pequeña subida y varias curvas, tendremos una vista panorámica de la villa, dominada por sus dos principales edificios: la catedral el castillo. Poco más adelante la carretera se vuelve recta y comenzamos a disfrutar del paisaje segontino.

A unos 15 km paramos en la pequeña aldea de Imón. Se trata de un breve pueblo, bañado por las aguas del río Salado, donde tuvo bastante importancia la industria de la sal. Se conservan actualmente una salinas que datan del siglo X y que han funcionado hasta hace apenas unos años. En el pueblo destaca como punto turístico un balneario-spa.

Bella estampa de Atienza
Bella estampa de Atienza

Seguimos en nuestra ruta, llegando a Atienza. Lo primero que llama la atención es el castillo, que domina la vega llena de fértiles campos (sus cultivos son testigos de ello). Aparcamos donde podemos, porque este pueblo no está hecho para circular, y nos adentramos de nuevo en una villa medieval. Existen varias tiendas y restaurantes en la zona baja. Una vez en el castillo, comprobamos su mal estado de conservación. Lo único que queda en pie es la torre del homenaje y parte de la muralla. Eso sí, se puede acceder libremente, por lo que subimos y contemplamos la llanura que queda debajo nuestra.

De vuelta ya a Sigüenza pasamos por Palazuelos, muy cercano a la localidad y cuyo atractivo es también un castillo en condiciones similares al anterior.

Destacamos las siguientes webs para ampliar información:
www.ciudadsegontia.com
www.seguntinos.org

Salinas de Imón
Salinas de Imón
Más información (más información)
 

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