Expedición al Atlas y Marrakech, la ciudad roja
Duración: Una semana
Reporteros.net se ha aventurado en tierras marroquíes para conocer la Alta Montaña del Atlas y la ciudad de Marrakesh. Nos integramos en la expedición de un grupo de montañeros andaluces con el objetivo, entre otros, de ascender a varios cuatromiles de la cordillera del Atlas, incluido el Jbel Toubkal, la montaña más alta del Norte de Marruecos con 4.167 metros de altitud.
Día 1 y 2.- Algeciras - Tánger - Imlil

Nuestro viaje comienza en Algeciras donde tomamos un ferry rápido que nos lleva a Tánger Med, el nuevo puerto que se ha construido a 50 Km de Tánger para competir con el puerto de Algeciras. Después de pasar los trámites aduaneros a bordo del barco, la travesía para salir en nuestro propio coche del puerto de Tánger se limita a enseñar los pasaportes en distintos puntos de control, y registrar la entrada del coche.

Gibraltar desde el ferry
Gibraltar desde el ferry

Ponemos rumbo a Tánger donde pernoctamos para emprender al día siguente el largo viaje hacia Imlil, la aldea desde donde prepararemos las mochilas para ascender a la montaña. Desde Tánger a Marrakesh existe una red de autopistas bastante modernas que nos permiten realizar el viaje de xxx Km. en unas xx horas aproximadamente. El hecho de que sean autopistas no nos libra de pasar por extensas circunvalaciones a la altura de las grandes ciudades: Rabat, Casablanca... amén de unos cuántos peajes que ralentizan bastante el viaje en carretera.

El Atlas desde Marrakech
El Atlas desde Marrakech

Una vez en Marrakesh, desde donde ya se vislumbran entre brumas las montañas nevadas, ponemos rumbo a Imlil, un pueblecito rodeado de montañas, que se encuentra a 1.740 metros de altitud y que es el punto de partida de la mayoría de las expediciones al Atlas. Es el centro turístico para montañeros, alpinistas y esquiadores. Y por ello, los habitantes del pueblo han comenzado a adaptarse a los visitantes, habilitando pequeños albergues, con posibilidad de contratar mulas, porteadores e incluso cocineros para las expediciones a la montaña. De hecho, Imlil se ha creado recientemente para atender la cantidad de turistas que acuden para subir al Jbel Toubkal. Las comunidades originales se encuentran en los valles cercanos. La zona de Imlil era conocida anteriormente por sus plantaciones de manzanos, nogales y cerezos. Aunque la agricultura sigue siendo un sustento importante para estas poblaciones, el turismo ha irrrumpido con fuerza.

Calle de Imlil
Calle de Imlil

Una curiosidad: la película Siete años en el Tibet fue rodada en parte en este pueblecito.

Recepción en el albergue de Imlil
Recepción en el albergue de Imlil

Dormimos en el pueblo, para hacer lo mejor posible la aclimatación a la altura. La pernocta la hacemos en una casa con habitaciones pequeñas con baño. En las habitaciones encontramos una chilaba y un par de babuchas para cada uno, que nos ponemos por la novedad. Hay un salón con chimenea donde nos sirven la cena: una gran fuente con tallín, un plato muy típico compuesto de verduras y carne, bastante especiado. El calor de la chimenea se agradece en una noche bastante fría, mientras consultamos libros sobre las rutas por el Parque Nacional del Toubkal. La ilusión de la montaña se vislumbra en nuestras caras.

Día 6.- Marrakesh, la ciudad roja (más información)

Palacio Bahía: es una de las obras arquitectónicas más importantes de Marrakech. Fue construido a finales del siglo XIX con el objetivo de ser el palacio más impresionante de todos los tiempos. La entrada cuesta 10 dirhams. Se encuentra a un kilómetro al sureste de Jamaa el Fna. Para llegar desde la Plaza Jamaa el Fna, tomad la calle Rue Riad Zitoun el Jdid (en la esquina del restaurante Marrakchi).

Medersa Ben Youssef: Una medersa es un colegio o escuela musulmana de estudios superiores. Y esta es la más importante de Marrakech. La entrada cuesta 50 dirhams, e incluye entrada al Museo de Marrakech y a la Qoubba Almorávides. Place Ben Youssef.

Jardines
Jardines

Tumbas Saadíes: son uno de los lugares más visitados de Marrakech. Datan de finales del siglo XVI y están localizadas en un jardín cerrado donde se pueden ver más de 100 tumbas decoradas con mosaicos. En ellas están enterrados los cuerpos de los sirvientes y guerreros de la dinastía saadí. Se encuentran a 10 minutos andando desde la plaza Jamaa el Fna y la entrada cuesta 10 dirhams.

Si te gustan los jardines, puedes visitar los Jardines de la Menara, los Jardines Majorelle o el Palmeral, donde puedes dar una vuelta en camello.

Patio
Patio
Día 1 y 2.- Algeciras - Tánger - Imlil

Nuestro viaje comienza en Algeciras donde tomamos un ferry rápido que nos lleva a Tánger Med, el nuevo puerto que se ha construido a 50 Km de Tánger para competir con el puerto de Algeciras. Después de pasar los trámites aduaneros a bordo del barco, la travesía para salir en nuestro propio coche del puerto de Tánger se limita a enseñar los pasaportes en distintos puntos de control, y registrar la entrada del coche.

Gibraltar desde el ferry
Gibraltar desde el ferry

Ponemos rumbo a Tánger donde pernoctamos para emprender al día siguente el largo viaje hacia Imlil, la aldea desde donde prepararemos las mochilas para ascender a la montaña. Desde Tánger a Marrakesh existe una red de autopistas bastante modernas que nos permiten realizar el viaje de xxx Km. en unas xx horas aproximadamente. El hecho de que sean autopistas no nos libra de pasar por extensas circunvalaciones a la altura de las grandes ciudades: Rabat, Casablanca... amén de unos cuántos peajes que ralentizan bastante el viaje en carretera.

El Atlas desde Marrakech
El Atlas desde Marrakech

Una vez en Marrakesh, desde donde ya se vislumbran entre brumas las montañas nevadas, ponemos rumbo a Imlil, un pueblecito rodeado de montañas, que se encuentra a 1.740 metros de altitud y que es el punto de partida de la mayoría de las expediciones al Atlas. Es el centro turístico para montañeros, alpinistas y esquiadores. Y por ello, los habitantes del pueblo han comenzado a adaptarse a los visitantes, habilitando pequeños albergues, con posibilidad de contratar mulas, porteadores e incluso cocineros para las expediciones a la montaña. De hecho, Imlil se ha creado recientemente para atender la cantidad de turistas que acuden para subir al Jbel Toubkal. Las comunidades originales se encuentran en los valles cercanos. La zona de Imlil era conocida anteriormente por sus plantaciones de manzanos, nogales y cerezos. Aunque la agricultura sigue siendo un sustento importante para estas poblaciones, el turismo ha irrrumpido con fuerza.

Calle de Imlil
Calle de Imlil

Una curiosidad: la película Siete años en el Tibet fue rodada en parte en este pueblecito.

Recepción en el albergue de Imlil
Recepción en el albergue de Imlil

Dormimos en el pueblo, para hacer lo mejor posible la aclimatación a la altura. La pernocta la hacemos en una casa con habitaciones pequeñas con baño. En las habitaciones encontramos una chilaba y un par de babuchas para cada uno, que nos ponemos por la novedad. Hay un salón con chimenea donde nos sirven la cena: una gran fuente con tallín, un plato muy típico compuesto de verduras y carne, bastante especiado. El calor de la chimenea se agradece en una noche bastante fría, mientras consultamos libros sobre las rutas por el Parque Nacional del Toubkal. La ilusión de la montaña se vislumbra en nuestras caras.

Día 3.- Imlil - Refugio Netler

Por la mañana temprano nos espera nuestro guía local para presentarnos al cocinero que nos acompañará al refugio Neltner y para colocar nuestras mochilas en las alforjas de las mulas, que se encargarán de llevar todo el peso hasta las cercanías del refugio. Desde Imlil hasta el Refugio Neltner hay aproximadamente 12 kilómetros de caminata y más de 1.500 metros de ascenso. La participación de las mulas es fundamental.

Mulas cargando las mochilas
Mulas cargando las mochilas

A lo largo del camino pasamos por algunas aldeas de montaña, entre campos de cultivo y las laderas empinadas del Atlas. La nieve se ve muy cerca, pero aún tendremos que andar mucho para pisarla. Nos llevamos una sorpresa al comprobar cómo en una de esas aldeas nos ofrecen un zumo de naranja recien exprimido, que nos sabe a gloria. 15 dirham (1,5?) es el precio a pagar por disfrutar de este placer en mitad de la montaña. No lo dudamos.

Manzanos
Manzanos

A pesar de que la caminata es exigente por el desnivel, el hecho de ir sin peso facilita mucho la ruta. Además se trata de senderos bien delimitados. En una pequeña casa con unas vistas espectaculares, hacemos un parón para almorzar, mientras las mulas son despojadas de los bultos para que puedan pastar tranquilamente. Nos sirven una fuente de pasta con verduras en una especie de terraza con mesas y sillas muy rudimentarias.

Puestecito en el camino
Puestecito en el camino

Cargan las mulas y continuamos un poco más. Ya cerca del refugio empiezan a aparecer las primeras placas de hielo en el camino. No es seguro que las mulas continúen, así que cargamos las mochilas en nuestras espaldas. Hemos tenido suerte, solo nos queda andar menos de una hora para llegar a nuestro destino: el Refugio Neltner.

Refugio del Toubkal
Refugio del Toubkal

Allí nos han reservado una habitación para todos, en total 11 personas, en literas bastante cómodas, para lo que suele ser un refugio de montaña. Abrimos nuestros sacos y bajamos al salón con chimenea, donde montañeros y esquiadores de todas las partes del mundo, juegan a las cartas, charlan y toman té caliente con galletas. Queda toda la tarde por delante para descansar y prepararnos para la ruta del siguiente día.

Día 4.- Ras y Timesguida, los primeros dos cuatromiles

Estas dos montañas, Ras (4.083) y Timesguida (4.089), son la segunda y tercera más altas de Marruecos, ambas con más de 4.000 metros de altitud. El día amanece muy frío y con bastante viento, de forma que ponemos un ritmo más bien fuerte para entrar en calor. Desde el refugio, vamos remontando el valle principal hasta llegar a la entrada del valle que nos da acceso al corredor NE del Ras. En este punto, el grupo se divide en dos. La mayor parte del grupo se dispone a ascender por el corredor; y el resto seguimos por el valle principal donde la pendiente no es tan empinada. Será el grupo del corredor el que consiga la hazaña de llegar a las cumbres. Por suerte un componente de reporteros.net tomó esta opción.

El grupo encaminandose al corredor
El grupo encaminandose al corredor

El corredor tiene un desnivel de unos 350 m. y una pendiente media de 35º, con un corto estrechamiento de 40º. La dificultad radicaba en la cantidad de nieve acumulada y el estado de la misma, muy blanda. Esto hace que el grupo tenga que hacer un esfuerzo muy grande por avanzar abriendo huella a lo largo del corredor. La actividad física es tan exigente que se establecen turnos para abrir huella en la nieve. Salimos del corredor por un collado en el que ya vemos la cima del Ras, a escasos 30 metros.

El Toubkal a nuestra espalda
El Toubkal a nuestra espalda

Desde la cima ya se observa hacia el sur la amplia y redondeada meseta que constituye la cumbre del Timesguida, separada de la cumbre del Ras por un ancho collado. En unos 20 minutos coronamos el Timeguida. La vista es extensísima hacia el sur, apreciándose el enorme desnivel de casi 2.500 metros hasta el fondo de los valles. Detrás, el Anti-Atlas y si el día es claro se puede apreciar las primeras extensiones saharianas. Hacia el NE el Toubkal se alza imponente como una pirámide de roca negra y poderosos espolones que en dirección a la cuenca del lago Ifni.

Timesguida, desde la cumbre del Ras
Timesguida, desde la cumbre del Ras

El descenso lo hacemos por la vía normal, mientras las nubes amenazan con descargar y el valle entra en sombra con el consecuente descenso de la temperatura. A nuestra llegada al refugio, sobre las 5 de la tarde, los cocineros nos ponen el almuerzo, y luego intercambiamos sensaciones al calor de la chimenea. La nieve ha hecho acto de presencia en el exterior.

Esquiadores
Esquiadores
Día 5.- Jbel Toubkal

Hoy nos espera un día intenso. Nos proponemos ascender al Toubkal y descender a Imlil, donde hace dos días habíamos dejado los coches, y por último llegar a Marrakesh donde haremos noche. Desayuno a las 6, y salida a las 7 am. El itinerario de subida empieza unos pocos metros por encima del refugio, donde la huella es visible. Esta ruta es la más frecuentada de la zona, y ya han pasado algunos grupos por delante de nosotros, así que no tendremos que abrir huella en la nieve blanda. En las primeras pendientes divisamos algunas cascadas de hielo, y vamos ganando altura muy rápidamente.

Ganando altura
Ganando altura

La subida es sencilla, sin ser técnica, aunque es exigente por el desnivel a cubrir. En poco más de dos horas y media llegamos al collado sur del Toubkal, punto desde el que se puede acceder a la cumbre del Toubkal Oeste, cogiendo a la derecha. Pero nuestro objetivo está cerca y continuamos hacia la izquierda. En poco más de 30 minutos, llegamos a un falso collado desde donde divisamos al fondo el hito triangular que se halla en la cumbre. Encaramos los últimos metros de suave pendiente hasta llegar a la cima más alta del Norte de África.

Aproximandonos a la cima
Aproximandonos a la cima

Las vistas deben ser impresionantes, pero no podemos disfrutar de ellas porque se ha metido una nube bastante densa, que por momentos nos deja algunos copos de nieve. Después de las fotos de rigor, descendemos por el mismo itinerario de subida, con una variante desde el Collado Sur, para ascender al Toubkal Oeste (4030 m), y completando así los objetivos de ascender a 4 Cuatromiles del Atlas.

Parte del grupo en la cumbre del Toubkal
Parte del grupo en la cumbre del Toubkal

Al llegar al refugio, almorzamos, recogemos y ponemos rumbo de nuevo a Imlil. Aún nos quedan 12 Km. de bajada hasta los coches, y una hora de carretera hasta Marrakesh, donde solo tenemos tiempo de hacer el check-in, ducharnos y caer en las camas.

Día 6.- Marrakesh, la ciudad roja

Nos alojamos en un hotel de la zona de Gueliz, la conocida como la ciudad nueva de Marrakesh, representada por las grandes avenidas Mohamed V y Mohamed VI, y lugar de residencia de muchos extranjeros que viven en Marrakesh. En esta parte de la ciudad se encuentran las tiendas más lujosas y occidentales. No obstante, el hotel se encuentra a unos 15 minutos a pie de la Medina, y es un buen sitio como punto de partida para visitar Marrakesh.

Mezquita
Mezquita

Después de bajar del Alto Atlas, toca un día de relax paseando por la medina e imbuyéndonos en el ambiente que se respira en la Ciudad Roja. El punto de referencia que se vislumbra desde casi cualquier punto es la Mezquita Koutoubia, cuyo minarete tiene casi 70 metros de altura. Es la mezquita más importante de Marrakesh y fue una de las mayores del mundo islámico cuando finalizó su construcción en 1158. Tenemos que conformarnos con verla desde fuera ya que la entrada está prohibida a los no musulmanes.

La Medina de Marrakech
La Medina de Marrakech

La Koutoubia se encuentra a solo 300 metros de la Plaza de Jamaa el Fna, la plaza central de Marrakech y punto más importante de la Medina. Pasear por la plaza y ver la transformación que va sufriendo a lo largo del día, es uno de los entretenimientos de los turistas. Ya temprano por la mañana ya encontramos cosas que nos llaman la atención: domadores de monos, encantadores de serpientes e incluso dentistas exponiendo las últimas piezas extraídas, además de multitud de puestos de zumo de naranja, especias y otras cosas curiosas.

Herrero en la Medina
Herrero en la Medina

Alrededor de la plaza se abren decenas de calles estrechas que dan paso al zoco propiamente dicho, un laberinto de calles con infinidad de puestos de artesanía, especias, cuero, ropa y productos típicos, donde compran los residentes de Marrakech y donde los tenderos intentan hacer el agosto con los turistas. A pesar de que el zoco es la cuna del regateo, los tenderos están muy acostumbrados a tratar con turistas y os pedirán bastante más de lo que esperan obtener. Dicen que no hay que pagar más de un tercio del precio de salida.

Contraste en las calles
Contraste en las calles

Nos sorprendió la cantidad de tráfico motorizado que transita por las calles del zoco, por muy estrechas que sean. Hay que tener mucho ciudado de que no os atropellen e intentar circular por la derecha y pegado a la pared. Y por supuesto nadie os librará de respirar el humo de motos y coches, mientras que paseais por allí.

Trabajo de la piel
Trabajo de la piel

Uno de los oficios más antiguos de la ciudad son los curtidores. Se conservan en la ciudad varios lugares donde trabajan el cuero a la manera tradicional, sobretodo para la visita de turistas, existiendo ya en Marrakesh fábricas más modernas mecanizadas. Nos dejamos llevar por un guía local improvisado que nos llevó a visitar una de estas fábricas artesanales, donde pudimos ver los estadios y procesos por los que pasa la piel hasta ser convertida en el producto final. Antes de entrar nos ofrecen un ramito de yerbabuena para poder soportar el mal olor de la visita, mientras nos explican los diversos tratamientos por los que pasa la piel.

Plaza de Jamaa el Fna
Plaza de Jamaa el Fna

De vuelta a la plaza, ya por la tarde, los puestos matinales desaparecen y dan paso a los puestos de comida, músicos improvisados y corrillos de gente prestando atención a diversos espectáculos. El atardecer transforma la plaza, el olor y el bullicio se tornan diferentes. Es todo un espectáculo.

Como solo tuvimos un día para conocer Marrakech, elegimos respirar el ambiente de la ciudad sin prisas. Pero Marrakech tiene muchas otras cosas interesantes para ver, de las que te damos algunas indicaciones en VERSIÓN EXTENDIDA.

Día 6.- Marrakesh, la ciudad roja (más información)

Palacio Bahía: es una de las obras arquitectónicas más importantes de Marrakech. Fue construido a finales del siglo XIX con el objetivo de ser el palacio más impresionante de todos los tiempos. La entrada cuesta 10 dirhams. Se encuentra a un kilómetro al sureste de Jamaa el Fna. Para llegar desde la Plaza Jamaa el Fna, tomad la calle Rue Riad Zitoun el Jdid (en la esquina del restaurante Marrakchi).

Medersa Ben Youssef: Una medersa es un colegio o escuela musulmana de estudios superiores. Y esta es la más importante de Marrakech. La entrada cuesta 50 dirhams, e incluye entrada al Museo de Marrakech y a la Qoubba Almorávides. Place Ben Youssef.

Jardines
Jardines

Tumbas Saadíes: son uno de los lugares más visitados de Marrakech. Datan de finales del siglo XVI y están localizadas en un jardín cerrado donde se pueden ver más de 100 tumbas decoradas con mosaicos. En ellas están enterrados los cuerpos de los sirvientes y guerreros de la dinastía saadí. Se encuentran a 10 minutos andando desde la plaza Jamaa el Fna y la entrada cuesta 10 dirhams.

Si te gustan los jardines, puedes visitar los Jardines de la Menara, los Jardines Majorelle o el Palmeral, donde puedes dar una vuelta en camello.

Patio
Patio