A unos 30km de Cuenca y entre pinares se sitúa la Ciudad Encantada. Se trata de un paraje natural kárstico que recibe su nombre de las rocas allí existentes. Su origen se remonta a las eras preglaciales, cuando la zona estaba bajo un océano. La acumulación de material creó rocas calcáreas que, al salir a la superficie, comenzaron a erosionarse de forma irregular, creando figuras a las que la imaginación popular (y cuanta) se ha encargado de dar nombre. Fue declarado sitio Natural de Interés Nacional en 1929.
El recorrido es suave, de aproximadamente hora y media. Está señalizado con flechas blancas y rojas, además de existir carteles mostrando el nombre de cada figura, algunos propios de mentes muy imaginativas, como "La lucha entre el elefante y el cocodrilo". La entrada se cobra (3?) y existe un aparcamiento y un restaurante en la entrada.
Al acabar podemos visitar alguna de las localidades cercanas, como Uña o Huélamo. Si tenemos tiempo podemos ir hacia Tragacete, la zona más alta de la provincia. Desde allí a unos 12Km llegamos al nacimiento del río Cuervo, zona protegida de altísimo valor ecológico y preparada para acoger al turismo de naturaleza. El nacimiento del rio Cuervo tiene su espectacularidad en las cascadas que forma el agua al brotar de la piedra.
Pincha VERSIÓN EXTENDIDA que te vamos a hablar de gastronomía.
Día 3.- La Ciudad Encantada y alrededores