Es imperdonable visitar Córdoba sin dedicarle toda la atención al edificio más famoso de la ciudad: la Mezquita. Situada en el corazón del casco histórico, ya su exterior destila magia y grandiosidad, sus muros nos invitan a descubrir sus entrañas y su historia. El acceso por la Puerta del Perdón nos introduce en el Patio de los Naranjos hasta la puerta de la mezquita, donde nos recibe un bosque de más de mil columnas de mármol y jaspe que sostienen 365 arcos de herradura bicolores. La visión del interior constituye una de las imágenes más bellas de Andalucía, los arcos decorados se multiplican delante de nuestros ojos hasta el infinito, formando un laberinto que se dirige a la zona del mirab, la zona más importante de la mezquita hacia donde los musulmanes orientaban sus rezos.
La mezquita fue construida sobre una antigua basílica visigoda, que los árabes compraron para construir lo que sería la Mezquita más grande del mundo, después de La Meca. Las obras se iniciaron bajo el emirato de Abderramán I y posteriormente se hicieron varias ampliaciones a lo largo del periodo musulmán. Durante la Edad Media la Mezquita se convirtió en el mayor centro de estudios de todo Occidente.
Tras la conquista cristiana de Córdoba en el siglo XIII la Mezquita pasó a ser centro del culto cristiano, pero no fue hasta el siglo XVI cuando resultaría gravemente tocada su arquitectura interior, con la construcción de una gran nave cristiana de estilo renacentista que rompió totalmente con los postulados espaciales islámicos y que, aún hoy, chirría en la visión de los visitantes.
Visitas: de lunes a sábado, de 10 a 18 h. Domingos y festivos, de 14 a 18 h.
Precio: 8€ adultos. 4€ niños. Gratis para los cordobeses.
Y si la Mezquita sorprende a propios y extraños por su belleza, otro conjunto arqueológico como es Medina Azahara es el reflejo desdibujado por los siglos de la riqueza y símbolo del poder califal de Abderramán III y del reino Omeya de Occidente. Situada a unos 5 Km. al oeste de Córdoba, en las faldas de Sierra Morena y dominando el valle del Guadalquivir, Medina Azahara se construyó dentro de un rectángulo perfecto en distintos niveles y terrazas de forma que el califa se encontraba en la parte superior dominando todo el territorio. Los motivos de su construcción son de índole política - ideológica, para mostrar el poder del califa. Sin embargo la vida de Medina Azahara fue muy breve, apenas duró 75 años desde su fundación en el 940 hasta que fue destruida y reducida a escombros.
Te contamos más sobre Medina Azahara en VERSIÓN EXTENDIDA.
DÍA 1.- Las dos visitas imprescindibles: Mezquita y Medina Azahara