El mar está un poco revuelto, nos dirigimos a la
playa de Burriana en Nerja, punto de partida de la actividad que vamos a realizar, un paseo en kayak por los acantilados de Maro - Cerrogordo. En las instalaciones de
Educare Aventura nos recibe Manuel López y nos pregunta si nos gusta la aventura y si nos mareamos. Dado el estado de la mar, la travesía va a ser cuanto menos movidita. Comienzan a llegar el resto de las personas que han reservado para realizar la actividad y se decide salir. Antes de coger los kayaks, los monitores nos dan unas nociones básicas sobre cómo se maneja esta embarcación, nos ponemos los chalecos y nos disponemos a salir a través de las olas. Dada la dificultad que supone el oleaje, los monitores nos ayudan a salir sin que volquemos y una vez superada la orilla, el riesgo de volcar disminuye. La sensación de navegar en esta embarcación con el único instrumento de unos remos es indescriptible y se la recomiendo a todo el que le guste la aventura y el mar. En pocos minutos nos separamos de la costa y navegamos en dirección este en contra del levante hacia los acantilados de Maro.
Los monitores nos explican que en los acantilados existe todo un ecosistema muy delicado donde la flora y la fauna conviven en un equilibrio perfecto. De las paredes de los acantilados surgen chorros de agua dulce que nutren a las plantas que allí crecen. Aunque por el oleaje no podemos acercarnos demasiado, podemos distinguir un buen número de gaviotas que anidan en esas paredes.
Pero la riqueza del paraje natural de Maro Cerrogordo se encuentra sobre todo en el fondo marino, donde prolifera una especie de alga muy valiosa: la poseidonea, que solo crece en esta parte de la costa andaluza y que se encuentra en fase regresiva por la turbidez de las aguas que aumenta cada año por el crecimiento turístico de las poblaciones cercanas sin la adecuada depuración de las aguas residuales. Estas praderas de poseidonea se pueden ver en los días en que el mar está muy calmado desde la propia embarcación.
Los técnicos nos reúnen en un punto delante de una cala y nos informan de que es mejor parar allí un rato y dar la vuelta ya que el mar se está embraveciendo y el viento de levante va en aumento. El desembarco, también ayudados por los monitores, centra la atención de todos los que se encontraban en la playa. Después de descansar, darnos un bañito y reponer fuerzas, volvemos a los kayaks y vamos de vuelta a la playa de Burriana, esta vez con el levante a nuestro favor.
Ha sido un rato muy divertido, aunque nos quedamos con la sensación de no haber visto de cerca los acantilados, y prometemos repetir en un día más calmado. Hay que decir que los monitores de Educare Aventura facilitaron en todo momento la ayuda a todos los integrantes del grupo, haciendo muy segura la actividad, a pesar de las malas condiciones de ese día. Se tuvo que suspender el turno siguiente, ya que el mar estaba ya muy picado.Nos gustaría que leyeras más sobre el paraje natural de Maro Cerrogordo, te sorprenderá, pincha en
VERSIÓN EXTENDIDA.
Día 2.- Kayak por los acantilados de Maro - Cerrogordo