Costa Tropical, una alternativa para el verano
Duración reportaje: FinDe
Malagacentro.com ha pasado un fin de semana en uno de los pueblos más bonitos de la costa tropical, sin desmerecer a otros: Salobreña, un destino que combina la playa con la cultura, la gastronomía y la historia. Además hemos practicado kayak por los acantilados de Maro - Cerrogordo, un paraje natural único en el límite entre las provincias de Málaga y Granada.
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Provincia: Granada
Zona: Costa Tropical
Pueblos: Salobreña, Almuñecar, Motril, Nerja, Maro
DÍA 1.- Costa Tropical y Salobreña
La Costa Tropical

La costa tropical, situada al sur de Granada se presenta como un corredor entre las frías cumbres de Sierra Nevada, con su blanco característico en invierno y los vientos del norte de África. Su nombre se debe al clima subtropical, contando con las mejores medias de temperatura de Europa y suaves inviernos. Por lo que podemos encontrarnos con la extraña sensación de estar en la playa tomando el sol y contemplando las cumbres nevadas. Abundan las plantaciones de chirimoyas, mango, guayaba, aguacates... Es difícil hacer una ruta a pie y no pasar cerca de los cultivos emblemáticos de la costa tropical.

Salobreña

Nuestro punto de partida en este reportaje es el bello pueblo de Salobreña, situado en lo alto de una peña en medio de la vega como si de un balcón al mar se tratara, coronado en su parte más alta por su castillo, rodeado de casas blancas que componen el casco antiguo del pueblo. No te puedes perder las rutas a pie por el casco antiguo. Destacable la calle Andrés Segovia, que sube al castillo árabe, muy bien conservado, el cual podemos visitar de forma gratuita y disfrutar de las vistas que nos ofrecen sus torres y miradores: mar y montaña al alcance de nuestra vista. Sus orígenes datan del siglo XII, y tuvo su época de máximo esplendor mientras fue residencia veraniega de los Reyes Nazaritas de Granada.

El casco antiguo del pueblo preside una peña en medio de la vega, que han ido formando los sedimentos del rio Guadalfeo, que separa las localidades de Motril y Salobreña. En tiempos del Neolítico la peña donde se ubican ahora el casco antiguo y el castillo eran una isla en medio del mar, que poco a poco se ha ganado como terreno al ser conquistado por los sedimentos del río. La vega ha sido el último sitio de cultivo de la caña de azúcar de toda Europa, pero hace dos años se recogió la última cosecha, pues ya no resulta rentable este negocio. Algunas de las fábricas, continúan todavía hoy en día usando la materia prima importada, o produciendo alcohol, usado para elaborar bebidas alcohólicas.

Salobreña es también un recorrido de balcones. Bien recorriendo su castillo, bien bordeando su casco antiguo nos saldrán al paso numerosos miradores para deleitarnos con el horizonte, verde de la Vega, o azul entre el cielo y el mar. Podemos asomarnos al Mirador de Gambullón, visitar el castillo, y bajar hacia El Paseo de Las Flores. Desde aquí podemos realizar un largo descenso por las escaleras que se encuentran al fondo del paseo y que llegan hasta el nivel de la parte nueva del pueblo, maravillándonos de la verticalidad de la peña, el castillo y las casas que se ven colgar del casco antiguo.

Por el valle hay numerosos caminos que facilitan la práctica de rutas en bicicleta. Donde podremos comprobar que por donde pasamos existen más de 200 especies que florecen en la zona durante los doce meses del año. En el mismo pueblo existen guías de rutas botánicas donde podemos ver más de 40 especies diferentes de plantas.

Salobreña también es playa, gastronomí y música y cultura. Te lo contamos en VERSIÓN EXTENDIDA.

Playa de la Herradura
Playa de la Herradura
Casco antiguo de Salobreña
Casco antiguo de Salobreña
Castillo Ãrabe de Salobreña con la Sierra detrás
Castillo Árabe de Salobreña con la Sierra detrás
Una de las puertas del pueblo
Una de las puertas del pueblo
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Día 2.- Kayak por los acantilados de Maro - Cerrogordo
El mar está un poco revuelto, nos dirigimos a la playa de Burriana en Nerja, punto de partida de la actividad que vamos a realizar, un paseo en kayak por los acantilados de Maro - Cerrogordo. En las instalaciones de Educare Aventura nos recibe Manuel López y nos pregunta si nos gusta la aventura y si nos mareamos. Dado el estado de la mar, la travesía va a ser cuanto menos movidita. Comienzan a llegar el resto de las personas que han reservado para realizar la actividad y se decide salir. Antes de coger los kayaks, los monitores nos dan unas nociones básicas sobre cómo se maneja esta embarcación, nos ponemos los chalecos y nos disponemos a salir a través de las olas. Dada la dificultad que supone el oleaje, los monitores nos ayudan a salir sin que volquemos y una vez superada la orilla, el riesgo de volcar disminuye. La sensación de navegar en esta embarcación con el único instrumento de unos remos es indescriptible y se la recomiendo a todo el que le guste la aventura y el mar. En pocos minutos nos separamos de la costa y navegamos en dirección este en contra del levante hacia los acantilados de Maro.

Los monitores nos explican que en los acantilados existe todo un ecosistema muy delicado donde la flora y la fauna conviven en un equilibrio perfecto. De las paredes de los acantilados surgen chorros de agua dulce que nutren a las plantas que allí crecen. Aunque por el oleaje no podemos acercarnos demasiado, podemos distinguir un buen número de gaviotas que anidan en esas paredes.

Pero la riqueza del paraje natural de Maro Cerrogordo se encuentra sobre todo en el fondo marino, donde prolifera una especie de alga muy valiosa: la poseidonea, que solo crece en esta parte de la costa andaluza y que se encuentra en fase regresiva por la turbidez de las aguas que aumenta cada año por el crecimiento turístico de las poblaciones cercanas sin la adecuada depuración de las aguas residuales. Estas praderas de poseidonea se pueden ver en los días en que el mar está muy calmado desde la propia embarcación.

Los técnicos nos reúnen en un punto delante de una cala y nos informan de que es mejor parar allí un rato y dar la vuelta ya que el mar se está embraveciendo y el viento de levante va en aumento. El desembarco, también ayudados por los monitores, centra la atención de todos los que se encontraban en la playa. Después de descansar, darnos un bañito y reponer fuerzas, volvemos a los kayaks y vamos de vuelta a la playa de Burriana, esta vez con el levante a nuestro favor.

Ha sido un rato muy divertido, aunque nos quedamos con la sensación de no haber visto de cerca los acantilados, y prometemos repetir en un día más calmado. Hay que decir que los monitores de Educare Aventura facilitaron en todo momento la ayuda a todos los integrantes del grupo, haciendo muy segura la actividad, a pesar de las malas condiciones de ese día. Se tuvo que suspender el turno siguiente, ya que el mar estaba ya muy picado.Nos gustaría que leyeras más sobre el paraje natural de Maro Cerrogordo, te sorprenderá, pincha en VERSIÓN EXTENDIDA.

Kayaks en la playa
Kayaks en la playa
Instalaciones de Educare Aventura
Instalaciones de Educare Aventura
Una de las playas de Maro
Una de las playas de Maro
Aspecto de la pradera de poseidonea oceánica
Aspecto de la pradera de poseidonea oceánica
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